Sonríe: ¡Estás en Internet!

La razón de que la cámara digital  (siempre presente) pudiera ser la mayor amenaza para tus hijos.

por Bill Camarda

Estamos criando la generación más visual de la historia. Y no es de sorprender: con las actuales cámaras digitales y de video, estamos viviendo la era dorada de la fotografía y el video.  Actualmente, tus hijos pueden captar a sus amigos en cualquier lugar y momento.  Pueden crear un registro visual de sus vidas que nosotros los padres hubiéramos querido tener.  Pueden compartir instantáneamente esas imágenes por el Web, de tal manera que la abuela pueda siempre ver en qué andan, aún si están viajando por Timbuktú.

Y pueden divertirse enormemente haciéndolo.


Pero, claro, nada en este mundo llega sin tener un costo o un riesgo.  Hubo una vez en que los chicos podían volverse un poco loquitos y no resultaba ningún daño.  Como padres, los regañábamos. Los regresábamos al camino correcto.  Pero, cuando ya todo se había dicho y hecho, exhalábamos…liberados de que estuvieran a salvo, felices de que nadie más hubiera visto sus indiscreciones, listos para marcar ésos como los inevitables errores que se cometen durante el crecimiento.

Eso era entonces. De repente, parece que todo mundo está armado con un teléfono celular que toma videos y fotos.  De repente, artículos sencillos, portátiles y de apuntar y disparar como la cámara de video de bolsillo The Flip, están por todos lados. El meollo del asunto es que, actualmente, a donde quiera que vaya tu hijo, haga lo que haga, sus escapadas podrían ser captadas en imágenes fotográficas o de video.  Para luego descargarse en Internet, liberadas para siempre de restricciones.


¿Quién vería esas imágenes? ¿Colegas? ¿Posibles empleadores? ¿Los padres del novio de tu hija? Si tienes interés en proteger a tus hijos, necesitas estar consciente del “lado oscuro” de la captación de imágenes.  Así que aquí está…

De las travesuras a la violencia


Empezaremos gentilmente (relativamente), con lo que es solamente tonto: travesuras clásicas de adolescentes, actualizadas para la era de Internet. YouTube está lleno de ellas.  Mire, solamente el “fence plowing” (arremeter contra una barda con el objetivo de hacerle un agujero).  Como fue descrito recientemente por el The New York Times: "los adolescentes vagan por las somnolientas calles suburbanas hasta que encuentran la barda de un jardín que esté bien firme en un área muy iluminada.  Luego, “toman vuelo” corriendo hacia ella y arremeten de frente contra ella, mandando a volar pedazos de la barda…Y, por supuesto, posteriormente, hay que sufrir los resultados, o sea, la evidencia en YouTube o MySpace. (Para facilitarlo aún más a la policía, un chico deja inadvertidamente su teléfono celular, lleno de videos, cerca de la barda que demolieron. Suave, muy suave.)


Trágicamente, las bardas no son la única cosa que sufre en Internet y las cabezas no son la única cosa que se estrella.  Unos cuantos sitios de bajo perfil de los cuales los padres nunca han oído, se especializan en mostrar a los jóvenes golpeándose duro uno al otro. CNN reportó en abril que ocho muchachas adolescentes de Polk Country, Florida, secuestraron y asaltaron a una de 16 años con la intención de humillarla aún más mostrando el ataque en YouTube; están esperando ser juzgadas como adultos con cargos que podrían significar sentencias de por vida.


¿Por qué lo hacen?


Como lo demuestran esto ejemplos, algunos jóvenes no se tientan el corazón para poner videos que pueden ocasionarles problemas en sus escuelas, con sus padres o con la policía local.  Está el muchacho de 16 años de edad, de Jefferson, Colo., que fue arrestado por poner fotos de sí mismo en MySpace teniendo pistolas en la mano, para las cuales no contaba con permiso legal de posesión. También están las fotos de estudiantes de Quinnipiac University quienes están aparentemente consumiendo drogas ilegales; así como los videos de muchachos de secundaria ruidosos y borrachos en trenes que van a los suburbios de regreso de la gran ciudad.


En  The New York Times, el prestigiado pediatra Dr. Andrew Adesman intentó explicar las motivaciones para este tipo de comportamiento: “Los jóvenes han estado haciendo cosas incorrectas desde hace mucho tiempo, pero ahora piensan que se pueden convertir en celebridades por hacerlas.  En el pasado, uno alardeaba ante sus amigos, en el vestidor, acerca de haber hecho algo tonto o loco o arriesgado.  Ahora, el Internet proporciona una motivación adicional.”

La Pubertad + las cámaras digitales = grandes problemas


La mayoría de los muchachos no pelea ni destruye la propiedad.  Y, sin embargo, todos están pasando por la pubertad.  Nunca ha sido fácil adaptarse a la creciente sexualidad, pero en la era de las cámaras digitales, resulta mucho más difícil. Las cámaras digitales y los teléfonos celulares han “liberado” a los muchachos para  hacer alarde o explotar sus sexualidad (o a los demás) de maneras aterrorizantes.
Hay muchas relaciones de secundaria y preparatoria en las cuales los involucrados comparten imágenes de ellos mismos desnudos o en posturas comprometedoras sexualmente.  Algunas veces, estas fotos son dadas de manera voluntaria; otras veces, uno de los que están en la pareja urge o intimida al otro para tomarlas y compartirlas.  De cualquier modo, cuando termina la relación, la persona que fue dejada se “toma venganza” poniendo o reenviando estas imágenes.  De repente, están disponibles para el mundo entero.  Para un adolescente, por supuesto, ésta puede ser una experiencia profundamente vergonzante.

Eso sucedió en Hudson, Wisconsin, donde el periódico Minneapolis Star-Tribune reportó que "utilizando su teléfono celular, una chica de secundaria, envía fotos de ella misma desnuda a amigos que terminaron imprimiéndolas y distribuyéndolas en los vestidores de los muchachos….a dos muchachos que hicieron eso, se les acusó de difamar su carácter. La muchacha dice a la policía que está destrozada."

No pienses que solamente las chicas son víctimas, sino que considera esta historia reciente del
Columbus Dispatch: "El muchacho de 17años estaba tomando una siesta cuando sonó su teléfono celular.  Acababa de llegar un mensaje de video. El cuerpo desnudo de una chica se veía en la pantalla.  El muchacho, sorprendido, cerró su teléfono.  Algunos segundos más tarde, volvió a sonar. “¿Soy mejor que tu novia?” preguntó una voz familiar…Tanto los expertos como los estudiantes de secundaria afirman que los jóvenes, especialmente las chicas, están usando cada vez más fotos de desnudos, mensajes obscenos y promesas de sexo sin compromiso para llamar la atención o atraer a un chico.”


El re-envío de una imagen sexualmente provocativa de alguien menor de edad es generalmente una acción delictiva: incluso podría estar sujeta a los reglamentos federales concernientes a la pornografía infantil.  Los fiscales no siempre acusan a los chicos, pero la amenaza es verdadera.

Qué hacer al respecto


Parece que algunos muchachos nacieron siendo sensatos.  Pero no todos los padres son tan afortunados. (Resulta que existen razones biológicas de esto.  Recientes investigaciones de resonancias magnéticas prueban que el cerebro humano continúa desarrollándose a lo largo de los años de juventud y más aún y que, durante esos años, los mayores cambios ocurren en las áreas del cerebro responsables del auto-control y el juicio.)


Tú puedes tener algo de apoyo para monitorear la relación de tu hijo con las fotos y los videos de Internet.  Por ejemplo, hay algunas escuelas que actualmente designan a algunos consejeros para que revisen aleatoriamente el Web para descubrir señales de abuso.  Muchos sitios prominentes del Web, como MySpace y Facebook, tienen reglas acerca de lo que es o no aceptable. En el fondo, tú tienes que ayudar a tus hijos.
Esto quiere decir que tienes que hablar abiertamente sobre historias como éstas, ayudándolos a comprender la diferencia que existe entre el amor y la explotación, así como a poner límites en sus relaciones.  Esto significa animar a la escuela de tu hijo para que tome un papel más activo en educar acerca de los riesgos y las repercusiones que van junto con el hecho de compartir fotos o videos.  Esto significa que hay que ayudar a tu hijo a “barrer” las páginas de MySpace y quitar las ligas de las fotos de Facebook para reducir el riesgo de que la gente vea imágenes que los muestran bajo una luz poco halagüeña.  También significa reconocer si están abusando de tu hijo y obtener ayuda oficial o profesional si se necesita.

Como de costumbre, siempre recae en nosotros: debemos ejercer la progenitura. Si lo hacemos, podemos aumentar las posibilidades de que las sorprendentes tecnologías actuales de imágenes digitales dejarán a nuestros hijos únicamente recuerdos muy felices.




Gracias por compartir su comentario con nosotros. El texto sera incluido cuando sea revisado por nuestros editores.
Escriba su Comentario:
Nombre:
Correo electrónico:
Comentario (máximo 500 letras):

Permalink | Print | Email

Share this article!