Sin Controles (de los Padres)

Resulta fácil bloquear sitios web y espectáculos de televisión, pero, ¿cómo pueden los padres regular las descargas de música y los textos con fotos?

Por Sarah Klein

Tú estás pendiente de lo que ven en la televisión y te aseguras de que visiten solamente sitios web apropiados; pero, ¿cómo puedes proteger a tu hijo en lo tocante a artículos que todavía no están sujetos al control de los padres? ¿Cómo puedes estar seguro de que tu hijo no está recibiendo mensajes de texto gráficos, navegando por sitios inadecuados a través de los aparatos portátiles, descargando películas clasificadas para adultos o canciones explícitas?

A medida que ha ido avanzando la tecnología, han surgido nuevos controles para algunos de los artículos más sofisticados, los cuales actualmente ocupan una parte importante en la vida de nuestros hijos.  Desgraciadamente, estos controles han estado siempre tratando de ir al parejo de la tecnología, dejando huecos en los niveles de protección que están solicitando la mayoría de los padres.

La Historia de los Controles de los Padres

Los sistemas de clasificación eran los métodos originales para que los padres controlaran las películas, los espectáculos de televisión y, más tarde, los video juegos.  Hasta la música fue objeto de etiquetas que aconsejaban a los padres. Pero, en la época de entonces, era esencialmente voluntario el apegarse a un sistema de clasificación.  En la mayor parte de los casos, los padres tenían que confiar en que sus hijos siguieran las reglas.   

Una de las primeras herramientas en ofrecer ayuda a los padres fue el V-chip, que ha estado en el mercado desde 2000.  Este chip permitía a los padres configurar los ajustes en el módem de televisión de su hogar para bloquear programas que consideraban inapropiados.

A medida que el acceso a Internet se propagó más y la gente se hizo consciente de la gran cantidad de sitios web de clasificación X, las llamadas para tener un mayor control sobre el acceso se hicieron escuchar. Los proveedores de Web como AOL y MSN hicieron que los controles para padres fueran una parte de sus características clave, permitiéndoles que evitaran que sus hijos visitaran algunos sitios o que tuvieran acceso a ciertas características de “chat” o de compartir archivos.

Las consolas de los video juegos también estuvieron a la altura: sistemas como el Wii, el Xbox 360 y el PlayStation todos se pueden programas para bloquear actividades de juego con clasificación M, así como el acceso a sitios web inapropiados en los artículos que tienen posibilidades en línea.

Actualmente, todos los sistemas operativos tienen integrados controles para padres.
Windows Vista permite a los padres bloquear sitios web, juegos y programas a partir de un menú de ajuste.  Vista también puede llevar la cuenta de cuánto tiempo estuvo un niño ante la computadora, llevando un registro de su actividad para luego, de manera automática, apagarse al momento de que llega el tiempo límite que fue establecido.

Pero, cuando se trata de descargar música y videos, enviar mensajes de texto e introducir contenido en línea desde artículos portátiles, los controles para padres están aún en las primeras etapas de desarrollo.  Al contrario de lo que sucede con los exploradores de computadoras hogareñas, el controlar el flujo de información que llega a los más modernos artículos portátiles, es dejado casi totalmente a los padres mismos.

Descargas de Música y Video

Los controles para las descargas de música y videos difieren dramáticamente con cada opción o aplicación de software. Por ejemplo, iTunes, viene equipado con controles que permiten a los padres bloquear “contenido explícito” tanto de las canciones como de las películas, los espectáculos de TV, juegos y todo lo que están disponibles para comprarse a través de la tienda de iTunes.  Por si eso no fuera suficiente, los padres pueden también inhabilitar los podcasts, la música compartida, las características de radio y hasta la misma tienda de iTunes.  Napster también tiene disponibles ajustes para bloquear el contenido explícito.

Pero, los chicos que utilizan sitios gratuitos para compartir como Limewire (de donde, por cierto, es técnicamente ilegal descargar el contenido con propiedad intelectual) son más difíciles de controlar.  A pesar de que el sitio tiene, supuestamente, ajustes para bloquear el contenido explícito, el sentir general de los usuarios, como ha sido escrito en varios periódicos murales y en comunidades en línea,  parece ser que los ajustes no hacen más que mostrar el proceso de la descarga.


Los Teléfonos y Artículos Móviles

Sin embargo, la mayor preocupación para la mayoría de los padres la constituyen los teléfonos celulares y demás artículos móviles.  Ha habido muchas historias de adolescentes mandando fotos de ellos mismos desnudos o con cualquier otro tipo de contenido inapropiado a sus novios o amigos. A menudo, las fotos que los adolescentes pensaron que permanecerían privadas, terminan en Internet y, en algunos casos se les han impuesto cargos por pornografía infantil y otros delitos graves.

La presencia de características de control integradas en estos artículos que se tienen en la mano, varían de acuerdo al fabricante y/o al proveedor del servicio.  Algunos teléfonos, diseñados para niños más chicos, como el  Kajeet, vienen con toda una gama de controles para padre. Otros, como el iPhone, vienen con controles integrados para evitar canciones explícitas y bloquear sitios web inapropiados.

Tanto  AT&T como Verizon han empezado a reponer la falta de controles de padres en la mayoría de los teléfonos.  Por $5 al mes, los padres pueden programar un tiempo límite para que su hijo utilice el teléfono.  Asimismo, los padres también pueden bloquear llamadas o mensajes de texto de algunos números seleccionados y programar las horas del día en las que se permite a un muchacho utilizar el teléfono.  Y, por supuesto, ambos tienen controles para los artículos móviles con acceso a Internet para bloquear algunos sitios web o restringir las características de correo electrónico y de chat.

Los mensajes de texto todavía son los menos regulados de la actividad electrónica de los jóvenes.  Ningún proveedor de servicio ha anunciado planes o programas para controlar el contenido de los mensajes de texto.  Aquéllos que sí tienen límites para los mensajes de texto permiten que los padres determinen cuántos mensajes pueden recibirse o enviarse, pero, por supuesto, no pueden controlar lo que los mensajes dicen.  Éste seguirá siendo un asunto difícil de lograrse, ya que la lectura y censura de mensajes de texto verdaderamente pisará algunos pies de muchos adolescentes hambrientos de privacidad.

Puede ser que algún día los controles estarán en la mayoría de los artículos portátiles.  Hasta entonces, familiarízate con los controles que están disponibles en los teléfonos celulares de tu adolescente o del sitio web favorito de tu hijo para descargas. Decide si comprar protección extra a través de tu proveedor ese la opción correcta para tu familia.  Mantén un oído atento para las actualizaciones y los nuevos desarrollos de los controles de padres.  Si descubres que las medidas de seguridad que están disponibles no son las adecuadas, asegúrate de estar más pendiente acerca de cómo y cuándo tu hijo está utilizando la tecnología que aún no está reglamentada.  Hasta que los controles estén al día, es volver a lo básico: con los padres teniendo, una vez más, la responsabilidad directa de revisar las actividades de sus hijos.

Sarah Klein is a freelance writer for both print and online media living in Brooklyn, NY. Her work has been featured in Health.com, Sports Illustrated Kids, and Scholastic Classroom Magazines. To read more of her work, visit SarahKleinWrites.com.



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